Dice la ley de Murphy que si algo puede salir mal, saldrá mal. Y en el caso de Talleres se cumplió ayer por la noche.
La T saltaba al campo sabiendo que era último en la tabla de promedios por la victoria de Los Andes frente a Aldosivi y encima tenía un derby ante Instituto, quinto clasificado y con serias opciones de ascenso.
Los tallarines comenzaron bien el partido pero en el minuto 8 aparecía la figura del colegiado para dejar a los visitantes muy tocados. El linia llamaba al árbitro para decirle que Sebastián Cobelli había insultado al público con gestos oscenos. Roja directa y Talleres ante el abismo.
Los hombres de Raúl Peralta aguantaron bien las embestidas de los locales con el 4-4-1 que les quedaba, dejando aislado a Salmerón arriba del campo.
El colegiado seguía llenando de tarjetas amarillas a la T, hasta que en el minuto 51, Faurlín, el mejor ayer de Instituto, soltaba un zurdazo desde fuera del área que se colaba al lado del palo de Brasca, sin que ésta nada pudiera hacer.
El asunto se complicaría más, cuando el árbitro señalaba un penalty discutido a favor de “La Gloria”. Pero ahí aparecía la fugura de Brasca para salvar el gol de Concistre y evitar la sentencia.
A partir de ahí, los locales siguieron perdonando y Talleres tuvos sus oportunidades a balón parado. Especialmente, su mejor ocasión a falta de pocos minutos llegó con una falta sacada por Zermattén, que Salmerón remataba de cabeza y hacía lucirse a Tombbolini.
No hubo más. Y Talleres cayó derrotado. Ahora a pesar de está último en la tabla de promedios, todo puede cambiar la próxima jornada. Reciben en Barrio Jardín al equipo que tienen delante, Los Andes.
Si ganan y Almagro no vence su partido, Talleres saldrá de la zona de descenso directo. En caso de que la T no logre ganar, la situación se complicará bastante. Aguante Talleres.









